viernes, 19 de octubre de 2007

SILENCIO

Elogio del Silencio
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Un lujo. Tener y disfrutar del silencio se está convirtiendo en un lujo.
Estamos fomentando una sociedad del ruido. No soportamos bien los silencios y cuando queremos mostrar lo contentos que estamos, gritamos y cuando mostramos enfado, gritamos. Los locales públicos se distinguen por su ruido y nuestras casas, también.
A través del silencio podemos pensar, sentir y admirar, y su ausencia nos embrutece, nos limita, nos irrita y nos estresa. Sin embargo, los niveles de ruido van parejos a una sociedad más “desarrollada”. Con el ruido festejamos la victoria de nuestro equipo, la lotería que nos tocó, la moto mueva, la carantoña al niño, lo bien que los estamos pasando.
Quiero el silencio, mi silencio y, a través de él, disfrutar de mi compañía y de la tuya.
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Juan Antonio Carrión

3 comentarios:

Meme dijo...

Hola Ana.
Gracias por este Silencio.

Un abrazo

El Secretario dijo...

Hola Ana.

Genial esta serie. Genial el tratamiento de luces y sombras...

Veo que decidiste incluir un texto. Me parece estupendo.
Y es verdad, ruido para (casi) todo...

Yo atravieso unas circunstancias en que no me vendría mal algo de silencio de vez en cuando; pero el mundo moderno, vertiginosa vorágine, ha perdido algunas de las viejas (buenas) costumbres.

Abrazo silencioso.

ana porras dijo...

Me uno a tu sonoro silencio y te digo ¡adelante!. Las vivencias son las que dan fuerza a las personas, y observo que tu has encontrado la forma de expresarla con mucho sentimiento, hecho que me ha conmovido.


Un cariñoso saludo de Ana